Solemnidad de san Pedro y san Pablo

San Pedro y san Pablo

       La Solemnidad de los Apóstoles romanos ya es celebrada por la Depositio martyrum del año 354 en esta fecha del 29 de junio, cuando se festejaba a san Pablo en la tumba de la vía Ostiense y a san Pedro en la catatumba de la vía Apia. Esta doble fiesta que celebramos se difundió tanto en Oriente como en Occidente. Hoy la misa vespertina en la vigilia prepara la única celebración que reúne a ambos apóstoles.  

         Ante estas dos insignes columnas de la Iglesia, siempre hemos escuchado decir, que Pedro de Betsaida (en el lago de Genesaret), cuyo nombre judío era Simeón (Simón), llamado luego Cefas (piedra), murió crucificado; y, según Orígenes, con la cabeza hacia abajo (como solían crucificar los Romanos a los esclavos). Las excavaciones recientes confirman que el martirio del jefe de los apóstoles (año 67) se llevó a cabo en la colina del Vaticano, donde se ha construido la basílica constantiniana.

         Pablo de Tarso (en Cilicia), cuyo nombre era Saulo, fariseo de fe convertido luego (31/32), después del segundo encarcelamiento de Roma fue decapitado hacia el año 67 junto a la vía Ostiense, no lejos de la gran basílica construida sobre el lugar de la primera traslación (confiada a los monjes desde el siglo VI).

         Todos estos datos, tomados del libro “Los santos del calendario romano”. Orar con los santos en la liturgia (1992); nos ilustran y nos aleccionan a seguir siendo referencia de fe para todos aquellos que queremos realizar una opción de vida en fidelidad a Cristo resucitado. El martirio tan anhelado por San Juan Eudes, es signo de la unidad de la Iglesia, como dirá a su vez san Agustín en el sermón del oficio de la lectura: “En un solo día celebramos el martirio de los dos apóstoles. Es que ambos eran en realidad una sola cosa, aunque fueran martirizados en días diversos. Primero lo fue Pedro, luego Pablo. Celebramos la fiesta del día de hoy, sagrado para nosotros por la sangre de los apóstoles. Procuremos imitar su fe, su vida, sus trabajos, sus sufrimientos, su testimonio y su doctrina”.

         Para nuestros días, según la espiritualidad eudista ¿qué debemos aprender de estos apóstoles?

  1. La fidelidad a la Palabra dada.

Creo que es oportuno a la luz de la experiencia de los apóstoles revisar nuestra entrega generosa al Señor que sigue llamando y convocando a su misión salvadora. ¿Estamos respondiendo con fidelidad a su llamado, cómo lo hicieron los apóstoles hasta entregar la vida por Cristo y el Evangelio? Creo que una referencia de apostolicidad la encontramos en nuestro santo fundador Juan Eudes que consolidó su entrega generosa al servicio de los más necesitados, siendo fiel a su palabra con corazón grande y ánimo decidido. Les invito a que hoy nosotros en esta fiesta, examinemos nuestro servicio, y tomemos conciencia si al estilo de Pedro, Pablo, Juan Eudes, ¡estamos respondiendo con fidelidad, dinamismo y creatividad a la misión encomendada!

  1. Ardor apostólico e ímpetu misionero.

Sin duda son características esenciales que desempeñaron los apóstoles con generosidad de espíritu. Hoy la Iglesia convocada a la misión de ir evangelizar y así, a colaborar en el servicio salvador del mundo actualiza día a día a la luz del Espíritu su mensaje, logrando expandir por todas partes la propuesta salvadora de Jesús. Los apóstoles Pedro y Pablo, se distinguen por su ardor apostólico y por su entrega generosa hasta morir por Cristo. Hoy nosotros los Eudistas, también al estilo de Juan Eudes estamos convocados a seguir siendo los heraldos de este mensaje con autenticidad y valentía, coraje y dedicación hasta morir en medio de la misión que desempeñamos por medio de nuestro carisma evangelizador – formador. ¿Nos distinguimos por nuestro ardor apostólico y misionero? O ¿nos acostumbramos hacer lo que tenemos que hacer por rutina, sin espíritu de sacrificio, y sin ímpetu renovador?

  1. El Martirio de Pedro y Pablo.

Del latín martyrium, son los sufrimientos, tormentos o muerte que una persona padece a causa de su religión o ideales. Pedro y Pablo, son referencia significativa de lo que implica morir por un ideal de vida en referencia a un personaje como lo es Jesús de Nazaret y su doctrina expuesta en el Evangelio. No se trata de ensimismarse a una ideología sino a una experiencia fundante que da valor a la entrega. Hoy día al hablar de Martirio nos viene a la mente el voto que realizó Juan Eudes en el año 1636 cuando exclamo “recibe y acepta, oh Jesús, este voto y sacrificio que te hago de mi ser y de mi vida, en homenaje y por los méritos del divino sacrificio que hiciste de ti mismo, a tu Padre en la cruz. Mírame desde hoy como una hostia y una víctima destinada a ser inmolada enteramente a la gloria de tu santo nombre…”. Que esta experiencia de amar hasta que duela (Teresa de Calcuta) nos ilumine también a nosotros en este día y podamos al estilo de Pedro y Pablo, Juan Eudes seguir donando nuestro corazón al servicio de la misión y juntos podamos cantar: “Que no pase un día sin que yo sufra algo por amor a ti y que, finalmente, mi muerte sea la imagen de tu santa muerte” S.J.E.

P. Rafael G. Viloria M cjm.

3 comentarios en “Solemnidad de san Pedro y san Pablo”

  1. Buenos días Padre:

    Importante reflexión, sobre todo cuando nos motiva a no quedarnos en la rutina y hacer las cosas con espíritu de sacrificio y con ímpetu renovador. El Espíritu Santo nos impulsa y nos bendice a través de su artículo, que nos lleva al “amar hasta que duela” (Teresa de Calcuta). Amén .

    Gracias y QDLSB.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *