San José, hombre de fe que supo confiar

san José patrono de la Iglesia

En estos tiempos, alguien podrá hacerse está  pregunta ¿Quién es San José?

Podemos decir que San José es un hombre bueno y justo, valiente y humilde, fuerte y trabajador, padre perfecto con gran ternura  a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes, María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, es la razón  por la que Dios lo escogió como padre de su amadísimo Hijo: “José, hijo de David, no temas tomar contigo a María, tu mujer, porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará  a luz un hijo, y le pondrás por  nombre  Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados “(Mt 1,20-21). Este gran hombre dejo de lado  sus  propios razonamientos y asumió lo que el ángel le comunicó de parte de Dios, por  su fe y obediencia nos enseña a creer  en Dios, a tener fe en medio  de las dificultades, miedos, debilidades dándonos a conocer  que Él tiene la última palabra y que es necesario abandonarnos en su divina voluntad.

Hombre de gran fe, de oficio carpintero, amante del silencio, en ninguno de los evangelios hay palabras de san José, humilde servidor  de Dios, con su vida de oración y silencio  permanece de este modo en dialogo con su creador. La vida de San José fue una peregrinación en la fe, al igual que la virgen María, sufrió junto con ella  al perder a Jesús en el templo aquel, después entendió la misión del Mesías y oró por él como padre ferveroso , ambos permanecieron fieles hasta el final , en lo que se les había encomendado.

San Juan Eudes también resalta las virtudes de San José en sus Invocaciones a San José (OC.3 366-368) , y Salutación a  San José(OE. 482).

Digamos con San Juan  Eudes:

Te saludamos, José, imagen de Dios Padre.

Te saludamos, José, Padre del Hijo.

Te saludamos, José, Sagrario del Espíritu Santo.

Te saludamos, José, amado de la Santa Trinidad.

Te saludamos, José, fiel colaborador del designio de Dios.

Te saludamos, José, digno esposo  de la Virgen María.

Bienaventurado San José, excelso padre de Jesús y dignísimo esposo de María: te pido que  seas para  mi padre, protector y guía en este y todos los días de mi vida. Que sepa ser fiel al proyecto de Dios en mi vida y que como tú, pueda asumir con fe y responsabilidad lo que se me confíe. Amen.

 

Asociados Eudistas de la comunidad de Temblador

1 comentario en “San José, hombre de fe que supo confiar”

  1. Es un santo y el relato nos hace conocerlo mejor.!!!

    Gracias y bendiciones.

    Te saludamos, San José, Santo por la gracia de Dios.

    Amén .

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